En este ámbito de la lucha contra la trata de personas, pueden circular muchas historias descabelladas y teorías de conspiración que sirven para distraer la atención. Como organización centrada en las víctimas, cuando abordamos una situación, lo primero que hacemos es buscar a la víctima y escuchar lo que tiene que decir. Creemos que esta postura y este enfoque crean un espacio seguro y nos permiten defender a las personas que se han visto afectadas. 

A enfoque centrado en la víctima significa que Todo lo que hacemos parte de las necesidades, la voz y el bienestar de la persona que ha sufrido un daño.

En lugar de centrarnos primero en los sistemas, los programas o los resultados, nos enfocamos primero en ¿qué es lo mejor para la víctima?.

  • Un enfoque centrado en la víctima significa que la seguridad, las decisiones, la dignidad y la recuperación a largo plazo de la persona sobreviviente guían cada decisión que tomamos: qué servicios ofrecemos, cómo nos comunicamos con ella y cómo planificamos su atención.

     

    A continuación, te presentamos un resumen sencillo de lo que esto significa en la práctica para las sobrevivientes de nuestros programas:

  1. La seguridad es lo primero
    Antes que nada —trámites, servicios o detalles—, nos aseguramos de que la persona sobreviviente se encuentre a salvo y estable.

     

  2. Elección y control
    Los sobrevivientes pueden tomar decisiones sobre sus propios pasos a seguir. Esto les ayuda a recuperar el control en una situación en la que se les había quitado. Este es un elemento fundamental para lograr su recuperación satisfactoria. Ya sea que lo llamemos «establecer la autonomía» o «activar su voluntad», la capacidad de elegir y tener voz y voto en lo que les sucede es un componente importante de la sanación.

     

  3. Concientización sobre el trauma
    Entendemos que el trauma afecta la forma en que las personas piensan, reaccionan, recuerdan y confían.
    Por eso vamos poco a poco, ofrecemos opciones y evitamos volver a traumatizarlas. Queremos asegurarnos de que las niñas tengan acceso a una atención que tome en cuenta el trauma y de que nuestro equipo comprenda bien cómo el trauma puede afectar a las sobrevivientes.

     

  4. Respeto por la dignidad
    Tratamos a los sobrevivientes y a las víctimas como personas, no como casos, ni como números, ni como problemas que hay que resolver. Creemos que cada persona está hecha a imagen de Dios y es amada por Él. Esto significa que los tratamos con respeto, dignidad y valor.

     

  5. La sanación por encima de los resultados
    Medimos el éxito por si los sobrevivientes se están recuperando y se sienten empoderados, no por la rapidez con la que avanzan en un programa.

     

Y esto es lo que significa para nuestra organización:

  • Las políticas se diseñan en función de los derechos y las necesidades de los sobrevivientes
  • El personal está capacitado en la atención basada en el enfoque del trauma
  • Los programas ofrecen servicios flexibles y personalizados
  • La comunicación evita la culpa y la vergüenza
  • Los sobrevivientes ayudan a orientar el desarrollo del programa siempre que sea posible

Estos principios de atención basada en el trauma y el modelo centrado en la víctima se complementan para generar buenos resultados a largo plazo para los jóvenes sobrevivientes. Además, establecen un marco de toma de decisiones para nuestro equipo. Estos principios contribuyen a generar estabilidad y coherencia, y garantizan que sea posible brindar una atención informada a los sobrevivientes de la trata de personas. 

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